
Un primer mes centrado en descanso, higiene, socialización segura, manipulación amable e independencia gradual.
Antes de que llegue
Prepara una zona segura para dormir, barreras o parque, identificación, alimento adecuado, mordedores, productos de limpieza y una cita veterinaria. Acordad en casa las normas básicas para no cambiar de criterio cada día.
Semana 1: rutina y seguridad
Mantén los primeros días predecibles. Prioriza sueño, salidas frecuentes para hacer sus necesidades, manipulación tranquila y juegos muy cortos de respuesta al nombre. Un cachorro agotado no aprende mejor: necesita muchas horas de descanso.
Semana 2: socialización sin saturación
Presenta sonidos, superficies, personas, perros adecuados y lugares nuevos desde una distancia en la que el cachorro siga cómodo. Asocia las experiencias con comida o juego y permítele observar sin obligarlo a acercarse.
Semana 3: independencia y habilidades de vida
Empieza con periodos muy breves de separación tranquila, comodidad en transportín o parque, viajes cortos en coche y manipulación cooperativa de patas, orejas y boca. Termina antes de que aparezca angustia.
Semana 4: pequeños hábitos que durarán
Practica llamada, caminar cerca con correa floja, cuatro patas en el suelo y cambiar objetos por premios. La fiabilidad real tarda meses; el objetivo del primer mes es que las conductas correctas sean fáciles y agradables de repetir.