Combina manejo del entorno con refuerzo de cuatro patas en el suelo y conductas alternativas.
Rutina específica
Evita que quede comida accesible y bloquea la cocina cuando no puedas supervisar. Practica una esterilla o “fuera de la cocina” mientras preparas alimentos y paga con frecuencia al principio.
No esperes a que robe para entrenar. El éxito empieza impidiendo que el propio robo siga siendo reforzante.
1. Prepara el entorno para facilitar el éxito
Empieza en un lugar tranquilo, prepara recompensas pequeñas y evita que el perro siga practicando el problema mientras enseñas la alternativa.
3. Aumenta una sola dificultad cada vez
Duración, distancia y distracción son variables distintas. Si el rendimiento cae, reduce la dificultad en lugar de repetir la señal más fuerte.
4. Usa recompensas de la vida real
La comida es útil, pero olfatear, jugar, moverse o saludar también pueden reforzar buenas decisiones.
