Usa olfato, elección y ejercicios de bajo impacto para mantener el interés sin sobrecargar físicamente.
Rutina específica
Haz juegos cortos de búsqueda de comida, discriminación de olores, elección entre cajas y habilidades conocidas a un ritmo cómodo.
Prioriza superficies antideslizantes y movimientos sin dolor. La estimulación mental no debe exigir saltos, giros rápidos ni frustración.
1. Prepara el entorno para facilitar el éxito
Empieza en un lugar tranquilo, prepara recompensas pequeñas y evita que el perro siga practicando el problema mientras enseñas la alternativa.
3. Aumenta una sola dificultad cada vez
Duración, distancia y distracción son variables distintas. Si el rendimiento cae, reduce la dificultad en lugar de repetir la señal más fuerte.
4. Usa recompensas de la vida real
La comida es útil, pero olfatear, jugar, moverse o saludar también pueden reforzar buenas decisiones.
