Crea exposiciones positivas y controladas a superficies, sonidos, personas y entornos sin abrumar al cachorro.
Rutina específica
Presenta sonidos, superficies, personas, perros seguros, transporte y manipulación a una intensidad en la que el cachorro aún pueda comer, explorar o retirarse.
Calidad importa más que cantidad. No obligues al cachorro a acercarse y adapta el plan a las vacunas y riesgo sanitario local con tu veterinario.
1. Prepara el entorno para facilitar el éxito
Empieza en un lugar tranquilo, prepara recompensas pequeñas y evita que el perro siga practicando el problema mientras enseñas la alternativa.
3. Aumenta una sola dificultad cada vez
Duración, distancia y distracción son variables distintas. Si el rendimiento cae, reduce la dificultad en lugar de repetir la señal más fuerte.
4. Usa recompensas de la vida real
La comida es útil, pero olfatear, jugar, moverse o saludar también pueden reforzar buenas decisiones.
