Construye una respuesta rápida y positiva al nombre antes de pedir conductas más difíciles.
Rutina específica
Di el nombre una vez cuando el perro no esté distraído. En cuanto gire cabeza u ojos hacia ti, marca y recompensa. Haz diez repeticiones y termina.
Practica luego en habitaciones distintas y con distracciones suaves. El nombre debe predecir orientación, no regaños ni una cadena de órdenes.
1. Prepara el entorno para facilitar el éxito
Empieza en un lugar tranquilo, prepara recompensas pequeñas y evita que el perro siga practicando el problema mientras enseñas la alternativa.
3. Aumenta una sola dificultad cada vez
Duración, distancia y distracción son variables distintas. Si el rendimiento cae, reduce la dificultad en lugar de repetir la señal más fuerte.
4. Usa recompensas de la vida real
La comida es útil, pero olfatear, jugar, moverse o saludar también pueden reforzar buenas decisiones.
