Crea una asociación tranquila y positiva de forma gradual, sin usar el espacio como castigo.
Rutina específica
Deja la puerta abierta y lanza comida dentro para que el perro entre por elección. Después sirve comidas o premios de larga duración en el espacio y cierra la puerta solo unos segundos mientras sigue relajado.
Aumenta primero duración con la persona cerca y después distancia. Si aparecen jadeo intenso, vocalización creciente o intentos de escape, vuelve a un paso más fácil.
1. Prepara el entorno para facilitar el éxito
Empieza en un lugar tranquilo, prepara recompensas pequeñas y evita que el perro siga practicando el problema mientras enseñas la alternativa.
3. Aumenta una sola dificultad cada vez
Duración, distancia y distracción son variables distintas. Si el rendimiento cae, reduce la dificultad en lugar de repetir la señal más fuerte.
4. Usa recompensas de la vida real
La comida es útil, pero olfatear, jugar, moverse o saludar también pueden reforzar buenas decisiones.
