Una semana de juegos breves para reconstruir la atención y mejorar la respuesta sin saturar al perro.
Rutina específica
Empieza a uno o dos metros en una habitación tranquila. Di la señal una sola vez, retrocede o abre los brazos para facilitar que el perro venga y paga generosamente cuando llegue.
Pasa después a pasillo, jardín y exterior con correa larga. Aumenta primero distancia o distracción, nunca las dos a la vez. No uses la llamada para terminar siempre lo divertido.
1. Prepara el entorno para facilitar el éxito
Empieza en un lugar tranquilo, prepara recompensas pequeñas y evita que el perro siga practicando el problema mientras enseñas la alternativa.
3. Aumenta una sola dificultad cada vez
Duración, distancia y distracción son variables distintas. Si el rendimiento cae, reduce la dificultad en lugar de repetir la señal más fuerte.
4. Usa recompensas de la vida real
La comida es útil, pero olfatear, jugar, moverse o saludar también pueden reforzar buenas decisiones.
