Manejo, redirección, descanso y juego apropiado para enseñar alternativas al mordisqueo normal del cachorro.
Rutina específica
Registra sueño y momentos de mayor mordisqueo. Ten juguetes a mano; cuando los dientes toquen piel o ropa, congela la interacción, ofrece un objeto permitido y reanuda el juego si el cachorro se regula.
Si vuelve a morder repetidamente, una pausa breve y tranquila suele indicar cansancio o sobreexcitación. Evita juegos con manos y castigos físicos.
1. Prepara el entorno para facilitar el éxito
Empieza en un lugar tranquilo, prepara recompensas pequeñas y evita que el perro siga practicando el problema mientras enseñas la alternativa.
3. Aumenta una sola dificultad cada vez
Duración, distancia y distracción son variables distintas. Si el rendimiento cae, reduce la dificultad en lugar de repetir la señal más fuerte.
4. Usa recompensas de la vida real
La comida es útil, pero olfatear, jugar, moverse o saludar también pueden reforzar buenas decisiones.
