
Más actividad no siempre es mejor. Un buen día mezcla movimiento, oportunidades de usar el olfato, masticación segura, pequeños retos y sueño.
Empieza por necesidades, no por juguetes
El enriquecimiento sirve para que el perro pueda expresar conductas normales de forma segura. Un paseo lento con tiempo para oler puede aportar más que caminar deprisa la misma distancia.
Alterna tipos de actividad
Combina búsqueda de comida, juguetes rellenables, entrenamiento breve, explorar rutas nuevas, juego social y masticación apropiada. Cambiar la actividad evita depender de una sola forma de cansar al perro.
Evita convertirlo en hiperactividad
Perseguir pelota sin pausa o encadenar retos todo el día puede aumentar excitación y fatiga. Después de actividad intensa, facilita agua, un lugar tranquilo y sueño suficiente.
Adapta al individuo
Un cachorro, un perro mayor, un galgo y un perro de trabajo no necesitan el mismo menú. Ajusta dificultad, impacto y duración a la edad, salud, motivación y capacidad de recuperación.