
Enseña al perro que caminar cerca mantiene el paseo en movimiento y que la tensión de la correa no consigue avanzar.
Separa al principio ejercicio y aprendizaje
Un perro que necesita urgentemente moverse y olfatear puede frustrarse durante una sesión lenta de entrenamiento. Cubre primero una parte de sus necesidades de actividad y trabaja después en bloques muy cortos.
Premia la posición que quieres
Empieza en un lugar con pocas distracciones. Recompensa cada pocos pasos cuando la correa está floja y el perro se encuentra cerca. Al principio, pagar con frecuencia construye una historia clara de éxito.
Haz que la tensión cambie el resultado
Cuando la correa se tense, detente o cambia suavemente de dirección. Reanuda el avance cuando vuelva la holgura. Evita mantener una fuerza constante en sentido contrario, porque puede convertir el paseo en un pulso permanente.
Utiliza el olfateo como recompensa
Después de algunos pasos correctos, permite que el perro vaya a investigar un olor. El entorno puede ser más valioso que la comida, así que el acceso a arbustos, árboles y zonas de olfateo puede convertirse en parte del plan de refuerzo.
Añade distracciones con distancia
Trabaja lo bastante lejos de perros, personas, tráfico o fauna para que tu perro todavía pueda pensar y responder. Reduce la distancia de forma gradual a medida que el éxito se vuelve consistente.